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Se trata de una respuesta frente al movimiento vecinal de oposición al boom de las construcciones, que explotó el año pasado en varios barrios. El principal argumento de esos grupos es que las obras nuevas resentirán la calidad de los servicios. Sostienen que la infraestructura no ha sido modernizada en los últimos años y no está preparada para atender las mayores demandas. La discusión de fondo que debe darse sobre este tema, de todas maneras, es si se van a hacer modificaciones al Código de Planeamiento Urbano que impidan la construcción de torres en determinadas zonas en las que hoy están permitidas. Es un debate que tal vez quede para la próxima Legislatura. Es que el 10 de agosto, simultáneamente con la asunción de Macri, se producirá un recambio de la mitad del cuerpo, con la llegada de los 30 diputados elegidos el 3 de junio. "Las empresas prestatarias certificarán que la infraestructura instalada es suficiente para satisfacer el incremento de la demanda que generará la obra nueva, sin deterioro de la calidad del servicio", dice la norma votada ayer por los diputados. Esta novedad ya había sido aprobada en primera lectura en diciembre pasado y luego discutida en audiencia pública, con lo que anoche quedó sancionada. Ahora sólo falta que la promulgue el Poder Ejecutivo. Concretamente se estableció: «"La empresa prestataria de los servicios de provisión de gas certificará las especificaciones correspondientes a caudal de gas y presión de gas". «"La empresa prestataria de los servicios de provisión de electricidad certificará las especificaciones correspondientes a la calidad del producto técnico suministrado y nivel de tensión". «"La empresa prestataria de los servicios de provisión de agua potable y desagües cloacales certificará las especificaciones correspondientes a presión de agua, caudal de agua, continuidad del servicio de abastecimiento de agua potable e inundaciones por desbordes de desagües cloacales". En los fundamentos del proyecto, presentado por el diputado macrista Alvaro González, se indicó que "aquellos atractivos que movilizaron la elección por una zona se ven degradados por el crecimiento poblacional, resultando una merma en la distribución del agua, de la electricidad y del gas, disminuyendo la calidad de vida de los vecinos". Clarín, 29/06
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