
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) trabaja en el estudio de un plan de edificación de nuevas centrales nucleares con el propósito de incrementar gradualmente la capacidad de generación atómica necesaria para diversificar la matriz energética argentina.
Tal es así que el país volverá a producir uranio tras diez años de paralización de esa actividad. El mineral que sirve de base para el combustible de las centrales nucleares se extraerá de un yacimiento ubicado en el cerro Don Otto de la provincia de Salta.
Ese elemento es convertido en dióxido de uranio en la planta de Dioxitek que la CNEA tiene en Córdoba. El titular de Dioxitek, Santiago Morazzo, dijo a Clarín que se estudia construir una nueva planta que duplicará su producción a 300 toneladas por año y se ubicará fuera del área urbana de Córdoba.
El proyecto entrará en funcionamiento en los próximos días y se prevé una producción de 30 toneladas por año, lo cual permitirá sustituir parte de las importaciones actuales por 36 millones de dólares anuales.
La explotación de esta mina es parte de un plan nacional que incluye prospecciones en el norte de la provincia de Santa Cruz y en Catamarca.
Dejar de importarLa idea es que la extracción nacional posibilite eliminar las importaciones desde Kazajstán, entre otros proveedores.
Hoy el país compra 120 toneladas por 36 millones de dólares para las centrales electronucleares en explotación Atucha I (provincia de Buenos Aires) y Embalse (provincia de Córdoba). Aseguran que la producción nacional costará menos de la mitad.
El año pasado, el presidente Néstor Kirchner lanzó la reactivación del plan nuclear nacional con una inversión de ocho mil 500 millones de dólares en ocho años, el cual incluye la parte minera.
Una ley de hace 10 años del entonces presidente Carlos Menem eliminó el carácter estratégico del uranio y permitió que las transnacionales lo exportaran, contra lo cual se pronuncia la CNEA para las explotaciones en el futuro.
Para el mediano plazo, la CNEA proyecta finalizar la construcción y la puesta en marcha de la Central Nuclear Atucha II y fortalecer las capacidades tecnológicas del sector.
A futuroMientras que a futuro el plan es más ambicioso. La CNEA evalúa las posibilidades técnicas, de personal y económicas del país, que incluyan las definiciones e instalaciones necesarias para la totalidad del ciclo de combustible y la formación de recursos humanos.
Además, programa iniciar los trabajos necesarios para determinar las posibilidades de extensión de las licencias de operación de las plantas Atucha I y Embalse y comenzar con los estudios que conduzcan a las definiciones requeridas para el emplazamiento de una cuarta central.
Atucha I y Embalse están por cumplir 30 años de producción de energía eléctrica por lo que la CNEA está proyectando reciclar sus reactores para que funcionen 30 años más.
Para esa etapa, también se prevé comenzar a construir el reactor piloto denominado Carem, que va a permitir desarrollar ese tipo de prototipos pero con mayor capacidad y potencia. Se estima que Atucha II estaría terminada en octubre de 2010.
Con Canadá Días atrás Argentina y Canadá decidieron emprender negociaciones para la construcción en nuestro país de una nueva central nuclear, basada en la tecnología canadiense CANDU, según anunció la semana pasada la agencia de Energía Atómica de Canadá (EACL).
EACL firmó con Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA) un protocolo de entendimiento sobre el lanzamiento de las negociaciones «para precisar los contratos y el modelo de realización del proyecto» de construcción de una nueva central CANDU 6 de 740 megavatios, indicó EACL en un comunicado.
El acuerdo comprende también la posibilidad de construir una segunda planta precisando que la concepción de la futura central se basa en las plantas gemelas CANDU 6 situadas en Qinshan, China.
La firma del convenio entre los países siguió a un estudio de factibilidad conjunto culminado en abril de 2007.
Las negociaciones tratarán sobre todo de la transferencia de tecnología y la asistencia técnica de EACL en materia de conocimiento, suministros locales, gestión del proyecto, construcción y gestión de la puesta en servicio.
«En momentos en que el mundo se vuelca a la energía nuclear limpia para abastecer una parte importante de las crecientes necesidades energéticas, Nasa y Argentina pueden unirse a EACL para brindar una capacidad de suministro más sólida de cara a responder a las crecientes demandas internacionales», declaró Ken Petrunik, vicepresidente de la empresa pública canadiense.
Argentina ya tiene un reactor nuclear basado en la tecnología CANDU 6, Embalse, inaugurado en 1983.
Fuente Diario LMNeuquén suplemento energía