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Otras alternativas para mitigar el calentamiento atmosférico son el uso doméstico de energía eólica o paneles solares, dijo el investigador a Télam, durante un taller sobre cambio climático realizado la semana pasada en la ciudad de Buenos Aires. Artale explicó que en Italia ya rigen normas en ese sentido y que el Estado reconoce parte de la inversión que los particulares realizan para adaptar sus casas a las energías alternativas. Y también pueden volcar el excedente a las redes locales. Los paneles -de reciente desarrollo y aún algo caros-, pueden observarse especialmente en casas de campaña y su instalación es acompañada por el cambio de ventanas -para impedir filtración de aire desde y hacia el exterior- y optimización de instalaciones, como calderas y otras. Si se observan estos requisitos, el Gobierno italiano reconoce «el 55 por ciento de la inversión, a través de descuento en los impuestos», detalló Artale. También aplica reducciones impositivas, dijo, para el excedente de energía obtenida de ese modo que los particulares vuelcan a la red local, a diferencia de «Alemania, que la paga al que la produce, porque lo considera un microemprendedor». Un panel de 6 metros cuadrados permite generar 1 kilovatio, en un sistema para calentar el agua. Pero si se desea utilizar la energía solar también para los electrodomésticos, se necesitan paneles fotovoltaicos, de 1,50 por 3 metros, y el costo del sistema para una vivienda de unos 150 metros cuadrados puede llegar a los 20.000 euros, estimó. Por la emisión de dióxido de carbono, el uso de combustibles fósiles -derivados del petróleo- es una de las principales causas del calentamiento global. En los últimos 150 años, la temperatura de la atmósfera ha aumentado entre 0,3 y 0,6 grados, advierten los expertos. El cambio climático se evidencia además en el incremento o la disminución de las lluvias y la mayor frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos. Las adopción de normas de construcción para mantener templadas las viviendas y el estímulo a la aplicación de fuentes energéticas alternativas, como la eólica y la solar, constituyen un «paso de civilidad enorme» contra el calentamiento atmosférico, aseguró Artale. Fuente: Diario LMNeuquén suplemento Energía
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