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Las primeras definiciones surgieron ayer al cabo de múltiples reuniones y son reveladoras de las dificultades que el banco encuentra para acercar el valor de un alquiler mensual a la cuota de un crédito para vivienda: estirará de 20 a 30 años el plazo máximo de repago (hoy no hay crédito a ese plazo, salvo una línea -no operativa aún- del Hipotecario para construir) y flexibilizará la relación cuota/ingreso -actualmente en 30%- que pide al tomador para decidir si está en condiciones de endeudarse. La decisión de alargar plazos reconoce implícitamente que el actual costo del crédito, al menos por el lado de la tasa pura, puede adelgazar poco. Sabedores de esta limitación, desde hace una semana trabajan con el propósito de reducir el resto de los costos que engruesan la cuota de estos créditos, como los que agregan los servicios de tasación y escribanía y los seguros obligatorios (como de incendio o vida) que acompañan toda financiación a plazos tan extendidos. Pero para que el objetivo de igualar alquiler con cuota sea factible se hará necesaria además una reducción en la tasa de interés, lo que sería factible porque la entidad hoy ofrece tasas variables del 11,46% anual (a 10 años de plazo) y 12,46% (a más de 10 años) que superan hasta en dos puntos a las que ofrecen otras entidades más activas en materia hipotecaria. "Estamos trabajando para dar con una tasa atractiva para el tomador, viable para el banco y no depredadora del mercado", dijeron en la entidad al repasar sus premisas. En este sentido, otra definición ya adoptada es que la tasa por ofrecer seguirá siendo variable, aunque el método de ajuste (hoy se realiza en los meses de enero, abril y octubre de cada año sobre la base de la variación que en ese lapso haya registrado la tasa de plazos fijos que encuesta el Banco Central para las colocaciones de hasta 59 días) será otro menos volátil. La oferta crediticia del Nación para apoyar el plan oficial contemplará además financiamiento para la construcción. Según las medidas que anunció la semana anterior el Gobierno, quienes construyan viviendas de hasta 120 metros cuadrados que tengan como destino el alquiler o la venta a crédito se beneficiarán con la devolución adelantada del IVA. El plan, además, habilitó a los bancos a financiar hasta un 90% de la compra de una vivienda en créditos de hasta $ 300.000 y el 100% los de hasta $ 200.000. Pero los bancos privados son reacios a este esquema y prefieren a alguien que haya tenido que poner parte de su ahorro al tomar el crédito para transformarse en propietario. Ese deudor, dicen, luego se muestra más cumplidor.
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